La Directiva 2016/1148 tiene como objetivo garantizar un alto y común nivel de seguridad de las redes y los sistemas de información en toda la Unión Europea. La presente norma insta a los Estados miembros a establecer medidas para proteger la ciberseguridad de los servicios esenciales y digitales con el fin de reforzar la resiliencia y la seguridad de estas infraestructuras.
La presente Directiva se adaptó al ordenamiento jurídico español, estableciendo la obligación de gestionar los riesgos a los operadores estratégicos para la sociedad y la economía y de comunicar a las autoridades los incidentes de seguridad relevantes. El objetivo es, en definitiva, fomentar la coordinación ante ciberamenazas y asegurar el funcionamiento continuo de los servicios esenciales.