Un dictamen jurídico advierte de que la reforma europea de ciberseguridad podría vulnerar las normas de la OMC

La UE quiere reforzar su ciberseguridad mediante la reforma del Cybersecurity ACT, aumentando el control sobre proveedores tecnológicos de terceros países que puedan suponer un riesgo para las cadenas de suministro TIC y las infraestructuras críticas.

El principal debate esta en que algunas de estas restricciones podrían discriminar a empresas extranjeras y entrar en conflicto con las normas de la OMC. Por ahora, se trata de una cuestión jurídica abierta: la OMC no ha declarado ilegal la reforma.