La colaboración integra en los sistemas criptográficos un generador cuántico capaz de generar números verdaderamente aleatorios. La solución refuerza la seguridad en sectores como la banca, el transporte, las telecomunicaciones o las infraestructuras críticas.
Aunque suele pasar desapercibido para las personas usuarias, buena parte de la seguridad de Internet, de los sistemas bancarios, de las redes de telecomunicaciones o de las infraestructuras industriales, depende de la capacidad para generar claves criptográficas únicas e impredecibles. Estas claves constituyen la base de mecanismos esenciales como la autenticación, el cifrado de la información o el establecimiento de comunicaciones seguras entre dispositivos y servicios.