Esta formación de Grupo CYBENTIA marcará un antes y un después en el trabajo de los peritos de automoción

Dos vehículos colisionan en plena carretera. El impacto es violento: uno de ellos invade el carril contrario y provoca el choque. Afortunadamente, ambos son modelos modernos con altos estándares de seguridad, por lo que no hay heridos, aunque sí importantes daños materiales.

En escenarios como este, los peritos de las compañías aseguradoras afrontan un trabajo largo y complejo desde el momento en que llegan al lugar del siniestro. De su labor depende determinar el alcance económico de los daños y, sobre todo, esclarecer qué originó realmente el accidente. A primera vista, tras una evaluación inicial, todo apunta a un fallo humano: una distracción, el cansancio, un desvanecimiento…

Pero ¿y si intervinieron otros factores? ¿Y si, pese a los avanzados recursos de los que disponen hoy los peritos, existen elementos que pueden estar pasándose por alto? Uno de los conductores declaró que, instantes antes del impacto, sintió que la dirección se movía por sí sola. ¿Y si la causa real del accidente estuviera relacionada con un ciberataque al software que gestiona las ayudas a la conducción? ¿Y si el sistema de mantenimiento de carril ‘interpretó’ erróneamente que el vehículo se salía de la vía y aplicó un giro automático del volante, desencadenando así el siniestro? Si quieres leer toda la información, haz click en este enlace.